Recorrido Sensorial a través del Parque Lezama
Punto de inicio: Anfteatro (ubicado sobre Av. Brasil)
ELEMENTOS NECESARIOS PARA EL RECORRIDO:
- Lápiz
- Papel
- Celular o cámara de fotos
- Granito de sal
Sentarse sobre las gradas.
Preguntarle a la persona más cercana a nosotros si conoce los días
y horarios en los cuales funciona el Museo Histórico Nacional.
Si ésta contesta que sí y nos da
información (sea ésta correcta o no) nos dirigiremos a la fuente que está
situada sobre Av. Brasil y Av. Paseo Colón, donde tocaremos la reja, fría, el
agua y la rugosidad del pavimento que la rodea. Podemos tomar una foto allí.
Si la persona, por el contrario, contesta
que no conoce la información que requerimos, caminaremos en dirección a la
calle Defensa, tocando la rugosidad de la corteza de los árboles, intentando
encontrar al menos 4 patrones distintos de texturas, hasta llegar a la fuente
situada en Defensa y Av. Brasil (la cual es la entrada principal del Parque).
Si llegaste a la fuente
Nro 1 ascenderás lentamente hacia el sector de olfato, aprovechando para sentir
el aroma de la vegetación. Podrás elegir entre múltiples senderos, pero sin
desviarte del sector olfativo. Mientras que estés allí deberás encontrar el
olor más agradable del parque y el menos agradable (como sugerencia para éste
último, se recomienda encarecidamente investigar las escaleras que conducen al
contrafrente del Museo). Cuando te hayas decidido por estos dos olores, los
anotarás en un papel, que guardarás y llevarás contigo a la fuente Nro2.
Si llegaste a la fuente
Nro 2, por el contrario, te detendrás un momento en el sector del gusto. Podés
tomarte la libertad de cruzar la calle y tomar algo o comer algo en los
tradicionales bares de dicha esquina, pero es opcional. Si lo hicieras, deberás
volver a cruzar al parque y si no, seguirás directamente desde este punto. Te
sentarás en la fuente Nro 2, abrirás la bolsita de sal y te colocarás un
granito bajo la lengua, sin morderlo. No te levantarás de allí hasta que no se
haya disuelto completamente. Luego, podrás continuar el recorrido.
Si llegaste a la
fuente Nro 2 a través del sector del olfato: te detendrás un momento en el
sector del gusto. Podés tomarte la libertad de cruzar la calle y tomar algo o
comer algo en los tradicionales bares de dicha esquina, pero es opcional. Si lo
hicieras, deberás volver a cruzar al parque y si no, seguirás directamente
desde este punto. Te sentarás en la fuente Nro 2, abrirás la bolsita de sal y
te colocarás un granito bajo la lengua, sin morderlo. No te levantarás de allí
hasta que no se haya disuelto completamente. Luego, podrás continuar el recorrido
como detalla el siguiente punto.
Ahora, hayas llegado por el lado que sea, debieras estar sentado
en la fuente Nro 1, esperando a que se termine de disolver el granito de sal.
Una vez que haya pasado esto, te levantarás y seguirás el camino que bordea la
calle defensa, para lo cual deberás adentrarte por momentos para bordear el
Museo. Siguiendo en línea casi recta, subiendo y bajando, deberás llegar hasta
el sector de la vista, donde podrás observar un gran estatua que guarda
similitud con un barco. En este sector, como te imaginarás, hay mucho de visual
y de físico. Podés ir a los juegos para niños o a los aparatos de ejercitación
física. Si decidís hacerlo, tendrás que sentarte a descansar en el punto más
alto de la barranca, donde podrás observar una gran panorámica de la Avenida
Martín García. Si preferís no hacer ejercicio, también tendrás la oportunidad
de apreciar la vista, pero desde el mirador ubicado en este sector (el cual
deberás encontrar) Mirá el cielo y apreciá el contraste de esa visioón y la de
la atestada avenida.
Luego de observar, desde donde sea que lo hayas hecho, te
dirigirás al Templete griego ubicado en el sector auditivo, te sentarás allí y
te pediremos que prescindas de la vista por unos instantes. Te podés ubicar
entre las estatuas, en el interior del templete, y cerrar los ojos. Escucharás
los sonidos del parque, de los pájaros y del entorno en general. Necesitamos
que te des un momento para apreciarlos. Una vez hecho esto, y con los ojos aún
cerrados, imaginarás una escena que representen esos sonidos (puede ser textual
o imaginaria). Luego, y ya con los ojos
abiertos, procederás a dibujarla. Le sacarás una foto a ese dibujo y nos las
compartirás por cualquier medio electrónico.
Esperamos que hayas disfrutado de nuestro recorrido.
Iván, Elianne y Constanza.